Andrés Gariboldi fue entrevistado en el programa de radio Mundo Construcción, que se emite los jueves en FM POP, 96.1. Allí habló sobre el origen de la empresa, la actualidad, el mercado inmobiliario y su futuro.

ENTREVISTADOR (E): Dunod tiene más de 30 años en la ciudad de Rosario y certificación ISO 9001 en los procesos de tasación, comercialización, alquiler y administración de inmuebles.

ANDRÉS GARIBOLDI (A): Son 35 años para ser más precisos. Es mucho tiempo y mucho recorrido. Rosario, Santa Fe y la República Argentina tienen una variable de contexto económico que hay que ir sorteando. Entonces, una Pyme, que hoy pasa a su segunda generación, pasa a ser un logro.

E: ¿Cómo arrancaste, qué edad tenías? ¿Cómo te involucraste en el negocio?

A: Tenía 25 años de edad. Empecé a trabajar con un colega en esta actividad, como empleado de él. Rápidamente, a los 2 o 3 años, logré independizarme. Soy maestro mayor de obras. Esto me abrió un canal para el tema de los inmuebles y las construcciones. Arrancamos en una habitación en Moreno 421. Compartíamos el living de una casa con una señora que vivía en la parte de atrás. En la habitación del frente estaba nuestra humilde oficina. A partir de ahí fuimos creciendo, en forma gradual, poniéndole mucho esfuerzo, muchas horas. Luego nos mudamos a 9 de julio 3025 (9 de julio y Francia).

E: En ese momento, cuando decís “nos”: ¿de quiénes hablás?
A: Es una buena pregunta. Era un equipo muy chiquito. Éramos tres personas trabajando y además conté con el apoyo de mi esposa, en el momento en el que mis hijos estaban en el colegio. Fue como un doble comando con una fuerte colaboración de parte de ella.

En 1995 dimos un paso más importante y decidimos mudarnos a Maipú 719. Dijimos: “Bueno, vamos a jugar con las ligas mayores”. Estábamos en el centro de la ciudad con las inmobiliarias importantes y ya no en el sector de los barrios. Estuvimos en esa oficina aproximadamente 10 o 12 años hasta que pudimos adquirir un terreno en Córdoba 2434 donde, en el término de 2 años, pudimos construir nuestra actual oficina. Y en el año 2007 nos trasladamos a lo que hoy es nuestro propio inmueble.

E: ¿Hoy cómo está compuesta la empresa?
Nuestra empresa está formada por un equipo de 50 personas. En el directorio somos 5: mi esposa, yo y mis 3 hijos: Gastón, Sebastián y Gaspar Gariboldi. Entre los 5 planteamos la dirección a la compañía. También tenemos un equipo de responsables realmente brillante. La empresa está dividida en áreas, creo que es la única forma de llevar esta administración y una cartera como la que manejamos. Las áreas son 9: RR.HH. y Calidad, Ventas, Alquileres, Contratos, Legales, Comunicación, Reparaciones, Financiera y Contable. Nuestra última incorporación es la División Corporativa, exclusivamente para la atención de grandes clientes que requieren locales comerciales y oficinas. Es el nuevo desarrollo que hemos planteado en marzo del 2018. Detectamos que las empresas tienen otras necesidades: hoy las compañías nos plantean qué es lo que necesitan y vamos hacia la búsqueda de una solución puntual para resolver sus necesidades.

E: ¿En qué momento de su historia se encuentra hoy la empresa? Luego de estos 35 años, ¿cuál es el presente desde su visión como presidente y hacia dónde cree que va la empresa en comparación con el resto del mercado?

A: Desde mi punto de vista, la empresa ha llegado a una posición interesante y cómoda dentro de la ciudad de Rosario. Nos consideramos una empresa líder. Estamos entre las mejores compañías a nivel inmobiliario dentro de la ciudad pero creo que el mayor desafío no lo tengo yo sino mis hijos, que hoy están como responsables de área. Gastón es el gerente general, Sebastián está liderando el área de Ventas y Gaspar, que es licenciado en comercialización, está trabajando en Alquileres y en Comunicación. Creo que los procesos que se vienen y los desafíos futuros están más ligados a ellos que a mí. Yo estoy en un proceso de acompañamiento pero, en la trinchera, están los recursos humanos que tenemos, realmente muy valiosos, y mis hijos conduciendo la empresa.

E: ¿Cómo surge el nombre de la empresa?

A: Siempre tuve la convicción de que la empresa inmobiliaria tenía que salirse de esa figura del apellido. En el sector inmobiliario está muy ligado el apellido a la actividad. Desde mi punto de vista la forma de crecer era delegando, abriendo el juego. Si vos lo que ligabas directamente a un apellido al que llamaban era a vos. Dunod es un nombre de fantasía, de origen francés. Hay una editorial importante en Francia que se llama Dunod. Nos gustó. Lo vimos en una revista de decoración junto con su logo y nos pareció que podía ser la identificación futura para nuestra empresa. De ahí nació.

E: ¿Cómo ha sido el 2018 para ustedes?
A: El 2018 tiene un quiebre en mayo. Podemos plantear claramente que tuvimos un tipo de año de enero a mayo y otro en el periodo que va de mayo a diciembre. Veníamos con una excelente inercia y con un muy buen movimiento ligado a los créditos hipotecarios que habían aparecido en el año 2017, donde hubo un excelente nivel de operaciones y de demanda. Contamos con la satisfacción de que mucha gente que estaba alquilando y no podía acceder a una vivienda, había podido llegar con un crédito. Eso se mantuvo durante casi todo el segundo semestre del 2017 y el primer cuatrimestre del 2018. A partir de la devaluación y de los problemas económicos que aparecen en el país, el año empieza a cambiar. Simplemente terminamos con algunas operaciones que teníamos empezadas, porque el proceso de crédito era un proceso lento. Luego, empezamos a tener un año de características similares a las que tenemos hoy: menor demanda, con un inversor expectante, mirando lo que pasa en el mercado y con operaciones ligadas, sobre todo, al consumidor final, es decir, a aquel que tiene un pequeño ahorro y tiene la necesidad de cambio. Por ejemplo: “el departamento quedó chico”, “nació un nuevo hijo”, “tenemos que dar el paso, tomamos los ahorros y lo cambiamos”. Son operaciones más elaboradas, mucho más difíciles de llevar a cabo. Pero están ligadas al consumidor final. Se ha retirado del mercado el sector de inversores y el resto está expectante. Hay una incertidumbre generalizada, sobre todo en el 2019, un año electoral. Ha pasado en elecciones anteriores también.

E: Terminaste el 2018 y arrancaron el 2019 de la misma manera, hoy en día están en esa misma situación.
A: Sí, exactamente.


E: En una empresa familiar, con varios integrantes de la familia, ¿cómo es esto de poseer unos 5000 clientes en el área de administración de inmuebles?
A: Es una tarea difícil que sólo se puede llevar a cabo con recursos humanos con talento, con gente que realmente se ponga la camiseta y esté dispuesta a dar una respuesta. En el año 2005 tomamos la decisión de certificar en normas de calidad. ¿Qué nos significó esto? En principio, pensábamos que nos iba a dar un fuerte impulso hacia afuera y realmente fue al revés: la gran transformación en calidad fue hacia adentro. Este modelo de trabajo nos obligó a medir cada una de las cosas que hacemos: lo que no se mide no se puede modificar. Entonces, con la medición, estás en condiciones de poder tomar decisiones. Ésto nos obligó a una mejora continua. Estamos constantemente en el análisis de procesos y sabiendo que podemos mejorar cada uno de ellos. El Sistema de Gestión de Calidad nos condujo a analizar cada una de las no conformidades, tanto de clientes internos como de clientes externos. También nos obligó a consultar a los clientes y a hacer mediciones en forma constante acerca de qué pensaban sobre el servicio que ofrecemos. Eso fue una gran organización dentro de la empresa.

E: Una autoexigencia pero con un gran beneficio en cuanto al servicio que se le brinda, en este caso, al cliente. ¿Esas no conformidades las generan y las analizan ustedes mismos?

A: Tenemos un ingeniero en calidad que trabaja con nosotros. Hacemos reuniones quincenales y mensuales donde analizamos cada “no conformidad” con el equipo que estuvo involucrado y con el asesor en calidad. Ahí buscamos el cambio.

E: 5000 clientes son muchos. Es un número importante. Me imagino que a todos hay que atenderlos y darles una respuesta continua.

A: Es un número muy importante. Por supuesto. No es fácil pero trabajamos día a día para eso y le ponemos la mayor cuota de esfuerzo posible.

E: Andrés, como referente del mercado, ¿qué nos puede decir de la CEIR, que es la Cámara de Empresas Inmobiliarias de nuestra ciudad?

A: Hace aproximadamente unos 35 años que Rosario cuenta con dos entidades que nuclean la actividad inmobiliaria: una es CADEIROS, que es la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario, y la otra es CEIR, que es la Corporación de Empresas inmobiliarias. Nuestra empresa se asoció y se adhirió a la CEIR. Fui directivo en distintos lugares: estuve como vocal, como secretario y presidí la institución en los años 1998, 1999 y 2000. El balance que puedo hacer hoy acerca de estas dos entidades es que fueron las que impulsaron, trabajaron y, durante el término de 10 o 12 años, lucharon para poder lograr una ley dentro de la provincia de Santa Fe para poder colegiar nuestra actividad. Hoy tenemos un Colegio de Corredores Inmobiliarios. La profesión pasó a requerir un título universitario. Hoy para poder desarrollar la actividad tenés que estudiar 3 años en alguna de las universidades de Rosario y después de eso tenés la posibilidad de tener tu matrícula para poder ejercer la actividad. Dejamos de ser comerciantes para pasar a ser profesionales.

E: Esto jerarquiza mucho. No cualquiera puede serlo.

A: Exacto. Hoy necesitás pasar por una universidad. Antes no teníamos barrera de ingreso. Y creo que esto también beneficia enormemente a la sociedad: hoy el Colegio tiene un Tribunal de Ética integrado por 12 jueces, lo que permite y facilita que cualquier inconveniente que puedas llegar a tener con un profesional dentro de la ciudad o dentro la Segunda Circunscripción, que es la que maneja el Colegio, pueda ser denunciado y pueda ser juzgado por los tribunales del Colegio de Corredores Inmobiliarios.

E: Entonces que es un beneficio importante para las empresas inmobiliarias porque recae todo sobre el Colegio: a partir de eso las inmobiliarias no tienen el compromiso de explicar algo puntual a un cliente. Imagino que el cliente, entonces, tiene un lugar como el Colegio de Corredores para establecer una denuncia o lo que fuese.

A: Correcto. Si hago una mala praxis, cualquier cliente de la ciudad de Rosario o de la Segunda Circunscripción está en condiciones de poder denunciarlo dentro del Colegio.

E: ¿Las inmobiliarias deberían estar inscriptas en el Colegio?

A: No tenés posibilidad de ejercer la actividad si no estás matriculado en el Colegio anualmente.

E: Ese es el beneficio más grande a considerar para las inmobiliarias.

A: Creo que la profesionalización es un valor muy significativo. El hecho de que hoy tengas que pasar 3 años por una universidad te está dando un prestigio y te está formando. Pasamos de ser comerciantes a profesionales. Ese cambio lo generaron las dos instituciones de Rosario junto con la de Santa Fe: poder llevar este Colegio a la Legislatura Provincial.

E: Tenemos un rumor. A ver si nos confirma la primicia en vivo en Mundo Construcción: ¿va a ser presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios?

A: Vamos a ser candidatos. Hemos armado una lista que se llama “Profesionalización y prestigio”. Estamos con un grupo de colegas trabajando en un nuevo proyecto para el 2019/2020. Pertenecemos a la línea del oficialismo. Creemos que tenemos posibilidades, pero hay que ganar las elecciones previamente. Están previstas para el 12 de septiembre. No falta mucho: 90 días.

E: La vida va cambiando, los inmuebles van cambiando y supongo que las problemáticas del rubro van cambiando. ¿Cuáles son hoy los problemas en general que tienen ustedes o que tienen los inquilinos o alguien que quiere adquirir un inmueble?

A: Creo que entramos más en un plano económico que en un tema de inmuebles. ¿Qué es lo que está pasando hoy dentro de nuestro país? Estamos con unas tasas elevadísimas. Parte de lo que charlábamos antes cuando hablábamos de “escenario”. Estas tasas elevadas hacen que algún sector de inversores esté pensando en algún otro circuito que no sea el de inmuebles. Estamos con una inflación que resiste a la baja. Se están poniendo los esfuerzos pero evidentemente no se puede lograr. Hace 2 o 3 años que venimos recibiendo algunas promesas por parte del poder ejecutivo: nos dicen que vamos a una baja de la inflación y realmente eso no se produce. La volatilidad también es un problema. Yo recuerdo que a mediados del 2017 estábamos con 400 puntos de Riesgo País y hoy estamos en más del doble de eso. Entonces, ¿dónde terminan estas 3 o 4 variables? Terminan en la falta de crédito. Si el sector no tiene financiamiento es poco probable que tenga el crecimiento esperado y que se solucione el déficit habitacional que tienen Rosario, el Gran Rosario y la República Argentina. Para que la actividad mejore y para que podamos solucionar el déficit habitacional requerimos sí o sí de una banca privada y de una banca nacional que tenga créditos como tiene el resto del mundo: a 20 o 30 años. Sin esta variable es poco probable que le podamos dar respuesta a las necesidades que tiene hoy la gente.

E: ¿Cuáles son los proyectos de ley que estuvieron en debate oportunamente? ¿Qué se le puede contar al corredor y al cliente?

A: Hubo 2 o 3 proyectos que estuvieron trabajándose tanto en la Legislatura Provincial como en la Nacional. Nosotros, como Colegio, participamos hace aproximadamente unos 45 días de una Cumbre Federal Inmobiliaria en la ciudad de La Plata. Estuvieron presentes la provincia de Buenos Aires, Capital Federal, Santa Fe, Mendoza, Santiago del Estero, Salta y Entre Ríos. En esa cumbre estuvieron representados unos 25000 profesionales inmobiliarios. Elaboramos un proyecto para elevar al Poder Ejecutivo. Se lo entregamos en mano al Dr. Daniel Lipovetzky, que pertenece a la Cámara de Diputados. En ese proyecto centramos las expectativas en lo que nosotros conocemos y lo que consideramos que el sector requiere. Ahí planteamos 3 o 4 alternativas. Creo que la más importante es la desgravación impositiva sobre inmuebles que sean destinados al mercado locativo. Es realmente una herramienta sumamente ventajosa para poder palear el momento actual. Hoy no tenemos grandes líneas de créditos, entonces, si ciertos sectores pueden desgravar los impuestos a las ganancias o ingresos brutos, vamos a tener mayor número de obras, con lo que esto implica: pensemos que el 50% de un m² en una obra es mano de obra. Esto es una fuerte generación de empleo tanto para un sector altamente calificado como para un sector menos calificado. Generar empleo hoy en nuestro país realmente es algo difícil y requiere de inversiones significativas. La construcción es una generadora de empleo muy importante. Esta desgravación implicaría una generación de empleo y una mayor oferta en el mercado. Entonces, termina repercutiendo en forma beneficiosa para los inquilinos.

E: ¿Tuvieron alguna devolución sobre el proyecto?

A: Creo que el año electoral termina opacando cualquier cosa. Esta es una realidad que pasa en Rosario, en la provincia de Santa Fe y en el resto de República Argentina. En los años electorales parecería que los Congresos no funcionan. La preocupación está centrada en otra cosa. Además, pensemos que tenemos 5 elecciones en el 2019: las PASO provinciales, las nacionales… Realmente con 5 elecciones prácticamente ninguno de los poderes legislativos está funcionando. Ni a nivel provincial ni a nivel nacional.

E: Lo más dudoso es ver en qué queda después de las elecciones

A: Seguramente te encontrás con otros legisladores y otros dirigentes con los que hay que arrancar de cero: “Mirá, esta es la iniciativa…”

E: Los proyectos son muy cortos. Para mí 4 años terminan siendo cortos a esta altura.

A: Es que tenemos elecciones cada 2 años. Entonces, trabajamos un año fuertemente y el otro año es electoral. Entonces, de 4 años terminamos achicando los plazos a 2 años.

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E: Andrés, ¿cómo analiza el presente de la obra privada en nuestra querida Rosario?

A: Rosario tiene una obra privada que creo que está por encima de la media. Tiene una obra privada buena. Tenemos empresas constructoras que realmente tienen la preocupación de hacer cada día un producto mejor y diferencial. Hay especialistas en el tema. Quienes pertenecen a la AEV (Asociación de Empresarios de la Vivienda y Desarrollos Inmobiliarios) vienen construyendo hace 40 o 50 años. Con esa trayectoria, produce tranquilidad vender ese tipo de producto. Cuando encontrás una empresa que hace 30 o 40 años que está haciendo lo mismo, no sólo sabés que ha tenido cierto aprendizaje sino que tenés a dónde ir a golpear la puerta.

E: ¿Cómo califica la construcción y cómo estamos comparados con el resto del país en cuanto a la obra privada?

A: Creo que el nivel de calificación es muy bueno. En ese boom de la soja que apareció en el año 2007 tuvimos la aparición de algunos “fugaces”: gente que improvisó en la materia y que, realmente en muy poco tiempo, terminó desapareciendo del sector porque no eran los especialistas. Hoy están los que saben de la materia, las empresas de mucha trayectoria, que tienen años y prestigio y que conocen perfectamente la ciudad, sus requerimientos y las necesidades de los consumidores.

E: Andrés, ¿cómo evalúan a la AEV?

A: La AEV tiene empresas que hace más de 40 o 50 años están construyendo dentro de la ciudad. Esto termina produciendo tranquilidad a aquel que viene a comprar un inmueble: sabe que esta compañía está en su 2da o 3ra generación, sabe dónde encontrarla ante un inconveniente y también que transcurren los años y que cuentan con servicio postventa.

E: ¿Ustedes forman parte de la AEV?

A: Nosotros somos socios adherentes. Nosotros no construimos. Desde el punto de vista comercial, tomamos como decisión comercializar exclusivamente inmuebles de terceros. Nuestra actividad es la profesión inmobiliaria y no la de la construcción.