El mercado inmobiliario está atravesando un proceso de cambios importantes y desde DUNOD queremos compartir con usted nuestra mirada al respecto.

¿Qué pasó durante el 2017?

La compra y venta de inmuebles experimentó durante el 2017 una mejoría que ya se ve reflejada en números. Los créditos hipotecarios resultaron un jugador clave para dinamizar el sector. Las propiedades aptas para ser hipotecadas y objeto de crédito comienzan a ser un bien escaso.

Si bien el mercado de la venta de inmuebles está en alza, la venta de unidades en pozo está experimentando una meseta. Pero los desarrolladores apuestan a que llegará una mejoría en el 2018 de la mano de la línea de financiamiento que está trabajando el Banco Nación y el estado para los desarrolladores de viviendas.
Recordemos que desde el nacimiento del cepo cambiario en 2009, el motor casi excluyente del mercado fue el inversor en edificios construidos desde el pozo y a través de fideicomisos inmobiliarios. Hoy día, estas unidades son las que se están vendiendo a través de las distintas líneas de crédito hipotecario provocando un éxito de ventas en edificios usados y una baja en la venta de las unidades en pozo. Creemos que esta tendencia se irá revirtiendo durante este año.

Por otra parte, y en relación al contexto anterior, las propiedades en alquiler se encontrarán en poco tiempo con una paulatina reducción de la demanda por alquiler de unidades de vivienda debido a crecimiento de propietarios en detrimento de inquilinos. Adicionalmente, se debate en la legislatura santafesina un proyecto de ley de alquileres que pretenden trasladar el pago de impuestos y gastos de comisión al propietario.

Al mismo tiempo la inflación que no logra descender a los números esperados y los ajustes que se anuncian necesarios en la economía para equilibrar ingresos y egresos del Estado, auguran en el corto plazo ingresos magros como para incrementar el gasto en alquiler de inquilinos.

Llegado este punto seguramente está analizando cuáles son las amenazas sobre su capital frente a estos cambios. La inversión en ladrillo sigue siendo una inversión segura, no hay riesgos de pérdida de capital. Por el contrario, creemos que estamos frente a oportunidades.

Este puede ser un momento oportuno para reducir la antigüedad de su inversión en inmuebles, aumentar la cantidad de metros o transformarla en una inversión inmobiliaria más rentable dado su potencial alquiler.

Hay muchas opciones en el mercado para los inversores. El 2018 es un año para tomar buenas decisiones que potencien la rentabilidad y resguarden el capital. Es momento de consultar a los agentes inmobiliarios y recibir asesoramiento al respecto.

Contáctese con el equipo de Ventas de Dunod y acceda a un análisis pormenorizado de la rentabilidad actual de sus inmuebles.

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